En primer lugar, queremos saludar con un sentimiento de profundo agradecimiento, quien mejor representa la esencia solidaria de la Revolución cubana, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, quien con su claridad y estrategias ejemplares nos enseñó el camino de la solidaridad en la emancipación de nuestra Patria americana: Patria es hermandad.
Al comandante Manuel Piñeiro Lozada, artífice e impulsor del Departamento América del Comité Central del PCC, quien demostró con su compromiso y apoyo inagotable la generosa solidaridad de la Revolución , escuchando la voz de las distintas miradas políticas de nuestros partidos y organizaciones, promoviendo la unidad para fortalecernos en nuestra lucha antidictatorial.
A los distintos compañeros que trabajaron en la atención política a nuestro país, especialmente nuestro homenaje en esta tarde es para José Luis Ojalvo, que hasta los últimos momentos de su vida fue un comprometido compañero, por todos querido en su bondad y humildad de servicio revolucionario.
José Luís y Félix Luna Mederos, de jóvenes crecieron, y juntos comprometieron su empeño y voluntad en cuanta tarea revolucionaria asumía su generación rebelde, y juntos llegaron a formar parte de las filas del Departamento América, al servicio con la lucha de emancipación de nuestro continente.
Compañeras y compañeros: necesitamos destacar, lo que ha representado para los revolucionarios latinoamericanos, para nuestro exilio chileno, esa institución máxima en la solidaridad, como es el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, ICAP.
La presencia por largos años, con su marcado sello de perseverancia y comprensión de nuestro querido amigo y compañero José Cabrera. El que con tantos batallares cotidianos se ha enfrentado, y con tan especial paciencia ha atendido a cada uno de los exiliados, en cada una de las resoluciones de la Revolución en el tema solidario.
Junto con él, un equipo notable formado por la compañera Lazara Cisneros y el compañero Carlos Gómez, que han impregnado de cálido encuentro cada proceso de desarrollo en la atención a los exiliados chilenos.
Esta tarde, con el recuerdo y admiración de nuestro Presidente Allende hacia la Revolución Cubana , queremos ofrecerles un sencillo y emotivo reconocimiento a estos queridos compañeros y querida compañera, por su comprometida, abnegada y solidaria labor.
Muchas gracias.